Son búhos fuertes, los más grandes de la tundra, rápidos y feroces. Es única en su especie por su color blanco puro, son aves solitarias naturales del hemisferio norte.
Son buenos padres, cuando sus polluelos tienen hambre, la hembra sale en busca de su pareja para obtener un suministro constante de presas, la favorita es el lemming, el cual es un mamífero roedor que pesa 60 gramos; la abundancia o escasez de ese roedor incide directamente en el número de búhos que se reproducen y el número de polluelos que críen. Sin embargo, también cazan comadrejas y zorros, e incluso se alimentan de otras aves, como el págalo pomarino y las gaviotas.
Cuando los polluelos tienen cuatro semanas dejan su nido, para valerse por sí solos, sin embargo, sus padres los vigilan de cerca y proveen alimentos de manera regular hasta que las crías tengan ocho o nueve semanas y sean capaces de volar y cazar por sí misma.
Durante la estación reproductiva parecen una radiante baliza blanca, las hembras adultas pesan hasta 2.5 kilogramos y se lanzan por el aire con sus alas de más de 1.5 metros de envergadura, los machos son más pequeños y elegantes, su peso no supera los 2 kilogramos, pero su vuelo es igual de poderoso.
Estos búhos son tan grandes y tienen las patas tan largas que pueden disuadir a una persona, a un perro e incluso a un caribú si se acercan demasiado a sus polluelos. Asimismo su plumaje los protege con tal efectividad que los adultos pueden soportar temperaturas de 40 grados bajos cero