Alberto me llamo, pero todos me dicen Al. Vivo en los alrededores de esta tremenda mansión cubana llamada Hotel Barceló Varadero. La verdad, nunca entendí como mi familia consiguió hacerse con este enorme terreno. Y tampoco alcanzo a comprender porque le pusieron ese nombre tan desgarbado y largo. Ni porque permiten a esos grandes animales blancos con ropa que paseen por nuestro recinto. Si es que en mi familia somos muy buena gente, y a decir verdad, nos sobra espacio.
Ese sitio tan, tan grande que pueden pasar meses sin que me cruce con mi madre, mi padre o alguno de mis 500 hermanos.
¡Ay Asere! No sabes que rico es vivir en un país tropical. Siempre al sol, con la playa y deseando que esos humanitos se les caiga algún pedasito de algo rico para alimentarnos. ¿Cómo es por allá en otro lado?
Les saluda,
Al