Satou Matsuzaka es una bella chica que se ha reado la fama de ser un tanto fácil con los chicos, ella comenta a una de sus amigas que se toma tan a la ligera las relaciones porque aún no ha encontrado a ese alguien que le traiga ese sentimiento tan especial, pero cuando encuentre a esa persona dejará ese estilo de vida y como lleva las relaciones amorosas.
Un día Satou encuentra a una pequeña niña extraviada y descuidada en la calle, al verla no puede evitar solidarizarse con la jovencita llamada Shio a quien lleva a su casa para darle refugio, lo que Satou no esperaba era experimentar ese "verdadero amor" que buscaba en otros para comenzar a tomarse las relaciones con mayor seriedad. La historia de la pequeña no está clara pero con tal de proteger ese sentimiento tan esecial ella será capaz de hacer cualquier cosa, incluso si eso significa acabar con la vida de todo aquel que pudiera poner en peligro a convivencia que en secreto mantiene con la pequeña Shio.
Sobre este anime...
Fue una verdadera sorpresa para mi esta historia pues por momentos pensé que me encontraría con un ánime lleno de fanservices, y para ver algo sin un contenido medianamente interesante prefiero no perder mi tiempo, pero desde el mismo primer capítulo nos van asomando la posibilidad de que intentarían cavar profundo en la psique de sus personajes y pasearnos por los oscuros pasillos de crianzas bajo entornos familiares problemáticos y sus consecuencias mentales, el cómo la percepción de los afectados puede tomar rumbos insospechados.
Ahora ¿Qué nos trae esta historia?
Happy Sugar Life además de traernos a un grupo de personas con muchos problemas nos muestra lo delicado de la susceptibilidad de los niños, cómo pueden verse afectados por un hogar roto, cómo esas figuras llamadas "padres" con o sin intención pueden quebrar la psique de un infante y en consecuencia la situación emocional y mental de los pequeños que ahora resulta aún más maleable y necesitada de afecto ante los ojos de terceros, son niños en su máxima expresión de inocencia.
Llevando este planteaiento a lo que fue la serie nos encontramos con la amnesica Shio, confundida, sola, vulnerable, sabe que el calor de un ser querido falta sin en realidad comprender que eso es lo que le pasa, pero se encuentra con esta cariñosa extraña que la brinda de atenciones y la chica se siente bien, el calor de alguien bienintencionado, sin dudas eso le sienta bien a adultos aunque muchos no lo acepten, imaginen a un infante en esas condiciones particulares. Shio tiene de vuelta recuerdos, cada vez más claros retazos de su familia, pero esos recuerdos están lejos de ser positivos, no los comprende y prefiere alejarse de ellos más aún cuando esta persona le da un ambiente totalmente contrario al que su familia le dio, con Satou consigue algo mucho más agradable, es decir, es totalmente comprensible que desarrolle ese apego hacia esta desconocida quien termina moldeando a la pequeña de acuerdo a la retorcida realidad que ha desarrollado para sí.
Satou también tiene sus transtornos, hay algo en esta lastimada y confundida niña que le brinda esa sensación de cariño que tanto esperó encontrar en alguien más, ese sentimiento de amor verdadero, ese acercamiento definitivo con alguien más y allí se ve, dando cuidados a la indefensa pequeña que auxilió, esa inocente y desprotegida persona que de alguna manera le regresa ese sentimiento de cariño que en su corta edad pocas personas parecen haberle dado, entonces es recíproco, son personas con grandes carencias que ven y sienten como se va llenando ese vacío que hasta el momento han sentido.
Entonces ¿Cómo culparlas? ¿Donde están los terceros al menos en la vida de Satou? De sus terceros solo conocemos a una tía con un notable desequilibrio mental que seguramente no ayudó mucho en la percepción de la realidad que desarrolló su sobrina, al menos no para bien y en el caso de Shio quedan bastante claros los motivos que la llevaron al gran apego que desarrolló por su nueva protectora, un padre abusador, una madre al borde del quiebre que tal vez un poco tarde reacciona. El único inocente es el hermano, él solo buscó a su hermanita.
El final, fue muy desconsolador, y lo peor de ellos es que fue comprensible en ese aspecto, ojo, no con esto quiero decir que fue malo, el final de este anime fue el que tenía que ser. La pequeña Shio reconcía el amor que había recibido en este tiempo de Sato, lo poco de lo que era consciente de su familia no era positivo en absoluto así que la mejor vía según su conclusión era seguir al lado de Sato y para los que vieron la serie, eso terminó teniendo y si lo llevamos a un ficticio futuro es un asunto que dificilmente superará.
Lo malo del ánime, creo que hay un par de personajes incomodamente exagerados, uno es el profesor, él pudo seguir siendo quien era, un padre de familia infiel pero con una actitud más seria, no el espectáculo que en ocasiones fue, y en lo que respecto al compañero de Sato obsesionado con Shio, nada que decir sobre él, pero es otro que sin dudas se pudo haber trabajado distinto.
En fin, se ve muy dulce la serie, pero como dicen, "no juzgues a un libro por su portada", es una historia bastante escabrosa que si la analizamos un poco nos puede hacer reflexionar en ciertos temas. Yo la recomiendo, es de lo más interesante en esta temporada que recién ha terminado, pero eso sí, no es para todo el mundo.