●El diåblo y yö●
Pintura de mango sobre pino seco
No age
mi cabeza es como la tuya pero con frutas rojas que saben a sal, nada como tú posando sobre ruinas perdidas de los grandes árboles muertos de la antiguedad, quién sabe? capaz así lo veas, no seas, no veas, que hay mucho más. Otra vez te vi posando de nuevo sobre frutas esta vez verdes, quién conoce las verdades más profundas entre los cimientos más oscuros de la sociedad.
Juntos en una barca de papel entre la belleza y la terqueza, no hay más que ver, no hay más que hacer, quién conoce las últimas mentiras de los trovadores más hermosos? nadie, nadie y tú sólo te paseas sobre los cadáveres podridos que duelen al verlos, qué dolor verlos, qué dolor olerlos, uno nunca sabrá las grandes mentiras que tiran al mundo al olvido colectivo.