Hoy mi madre, me envió una fotografía de una rosa de su jardín.
Y me escribió
Hija quiero que con esta fotografía de esta Bellísima Rosa Roja, enviarte un pedacito de nuestra casa, de todos nosotros, de Venezuela.
De verdad que me emocionó mucho el detalle de mi madre, ya que es muy triste y dura la distancia, pero gracias a la tecnología hoy día, podemos en tiempo real, comunicarnos y hablar, mirándonos por una pantalla vía Skype.
Todos los días me llama para saber ¿Cómo estoy, si comí bien, que tal estuvo mi día, que como me fue en el trabajo, Etc.?
Esta es la forma de vida que llevamos todos los que hemos tenido que salir de Venezuela, dejando a nuestras familia para buscar alternativas a la crisis.
Hoy día se ha vuelto muy común, cuando se celebra un cumpleaños o alguna reunión importante en casa, que me conecte con ellos a través de mi laptop.
Recientemente en el cumpleaños de mi hermanito menor, le cante el cumpleaños desde aquí a través de mi pantalla.
No les dije nada, pero estuve aguantando las lágrimas que insistían en salir a chorros de mis ojos; y después de que cerré la comunicación no pude evitar ahogarme en llanto.
Dios padre Creador te pido que esta pesadilla termine pronto y todos los venezolanos que estamos dispersos por el mundo podamos retornar a nuestro bello país. Amen.