A la orilla del camino
una florecita vi
de pétalos amarillos
y la corté para ti.
Era de intenso amarillo
con el sol la confundí
y en sus pequeños pistilos
tu rostro bonito vi.
Por la orilla del camino
pasitrotero me fui
agradeciendo al destino
que te guardó para mi
cariñito consentido
florecita de mi jardín.
Me detuve a oír los trinos
de un jilguero en un cují
y a mi Dios grande y bendito
por tu amor dulce le di
gracias amorcito lindo
por hacerme tan feliz.
Sabes que soy campesino
porque en el monte nací
aunque al pueblo nos vinimos
cuando dieciséis cumplí.
La música me hizo un Guiño
y tras de sus pasos me fui
con un hermano y un primo
y en cantor me convertí.
Fue así que nos conocimos
aquella tarde de abril
que mi primo cupertino
junto a su novia Beatriz
nos presentó y en tus ojitos
supe serías para mi.
Aquí llevo en mi bolsillo
la florecita que vi
a la orilla del camino
y que corte para ti
cariñito consentido
mi amor bonito y sutil.
Fotografía: capuzin