Cada día es una batalla por la permanencia, cada amanecer la búsqueda de la victoria, porque cada segundo de vida es victoria contra el reino de la muerte; la noche no es más que el descanso del guerrero y el alba la Diana que llama al combate; voy al campo de batalla a vencer, porque llevo las armas que Dios me ha dado y a Él de capitán, voy a ganarme el derecho de vivir, viviendo al lado de lo bueno, del lado de la luz, al pie de la verdad.