Aun en los momentos más amargos de la vida siempre habrá algo que agregará algo dulce; aun en los espacios más oscuros encontrarás la luz si la buscas en ti; siempre habrá una mano extendida de donde sujetarnos en la caída; y todo eso es la fe.
“Ahora bien, la fe en Dios, es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. (Hebreos 11:1).
Los días son malos, pero con los ojos de la fe, visualizo lo que viene, lo que Dios ha prometido y siento paz aun en la tormenta.
Dios continuará Bendiciéndonos