Aunque esté nadando en aguas de pirañas, hoy quiero regalarme la esperanza, porque dentro de esas aguas infectadas yo cargo puesto el mejor salvavidas, "Dios", el que todo lo puede, el que me mantiene a flote con su misericordia, y aunque vientos del mal enturbien su corriente y los carnívoros peces nos tengan a merced, tengo mi confianza puesta en EL, y con la fe moveré mis 2 manos, con una me aferro a Dios que me ha dado la vida y con la otra ahuyentaré los peces.
Y es orden de Jehová:
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9)