Vagaba en montes de infortunio sin saber que lo hacía; percepción de vida falsa como la verdadera; creía ser sabia y erudita dentro de mi ignorancia; y tener visión de lince dentro de mi ceguera.
Hoy mis pasos transitan en reales caminos; puedo decir que vivo con propósito claro; que la sabiduría es de fuente divina porque viene de Dios; y al caer las escamas que mis ojos cubrían, hoy puedo ver mejor.