Como todos sabemos, actualmente atravesamos una situación difícil debido a la pandemia por el coronavirus y esto nos obliga a estar totalmente encerrados en nuestras casa, pero eso no es todo.
También ha traído cómo consecuencia que el estado de ánimo de muchas personas haya cambiado o por lo menos el de una de mis clientas.
Ella se llama Daniela, es una fiel admiradora de mi trabajo, tiene 53 años y está acostumbrada a tener y mantener sus uñas bien arregladas pues dice que las manos y los pies son la carta de presentación de una mujer.
Ella, como todas las personas de mi comunidad ha cumplido su cuarentena al pie de la letra, cero salidas a la calle y eso la ha tenido un poco deprimida.
El día de hoy, su hija Carolina se comunicó conmigo para pedirme encarecidamente que la ayudara a cambiar un poco el estado de ánimo de su mamá, ya que la ha observado un poco cabizbaja y aparte mañana celebramos en nuestro país el día de las madres y por lo menos este día ella no querría verla así.
Mi gran pregunta fue: y cómo puedo ayudarlas?
Me pidió que por favor fuera hasta su casa a arreglarle las uñas a su madre, como parte de su regalo por la celebración del día de las madres y para ver si lográbamos mejorar un poco su estado de ánimo y sin pensarlo dos veces acepte.
Agendamos la cita para después del almuerzo y sin olvidar las respectivas medidas de seguridad por lo del covid-19 agarré mis herramientas y me fui a trabajar.
Cuando llegué a casa de mi clienta ya se veía entusiasmada y me manifestó que estaba muy contenta de verme nuevamente, también tenían todo el protocolo correspondiente para poder entrar a su residencia y después de cumplirlo, escogimos el lugar donde nos sentiríamos más cómodas y comencé a trabajar.
Sólo bastó que me dijera sus dos colores favoritos y desde allí comenzaría todo. Escogió los colores lila y plateado, yo decidí el tipo de sistema y el diseño.
Utilice una técnica muy sencilla llamada "Sistema Dual", más adelante tendrán detalles sobre ella, esta es una técnica que le brinda a la uña un aspecto muy natural y después de unos minutos éste fue el resultado.
Agradecimiento, bendiciones y una gran sonrisa me regaló Daniela al ver sus uñas arregladas nuevamente después de dos largos meses, y de mi parte broto una gran satisfacción al haber cumplido una vez más la meta de tener una clienta feliz y por haber ayudado a mejorar su estado de animo. Gracias Daniela por el día de hoy.