¿Hay algo más objetivo que utilizar el método científico para evaluar a los gobernantes? Repasemos los principales indicadores de la Argentina, por los que él mismo pidió ser juzgado.
Lejos de los brotes verdes
La pesada herencia del primer mandato de Mauricio Macri en la Argentina.
Cristina entregó la presidencia con una de las tasas de desocupación más bajas del mundo. No duró demasiado, tan sólo 3 años después ya supera nuevamente el 10 por ciento. Esto significa miles de nuevas familias en situación de vulnerabilidad, a lo que hay que sumarle los recortes que se vienen produciendo en los Ministerios Nacionales que dejaron de serlo y se convirtieron en Secretarias, reduciendo así su presupuesto y su campo de acción a nivel nacional.
Sí veniamos mal, ahora estamos mucho peor
Recortando en casi todo
A diferencia de los recortes que se realizan en países europeos, la Argentina nunca gozó de un Estado de Bienestar, con servicios básicos de excelencia y cobertura a toda la población del país, por lo que los sucesivos recortes que no parecen tener fin, son la declaración de abandono hacía una gran parte de la población que esta en los margenes del sistema.
Como ya vimos en ocasiones anteriores, como en el 2001, recortar el gasto social, educación y salud suma problemas en el horizonte, como bien dice James Heckman, ganador del premio nobel de economía, "Invertir en la educación infantil es la mejor estrategia contra el crimen". Más policía podrá contener la crisis social por un tiempo, pero la falta de recursos en estas áreas clave causará estragos en el progreso social ascendente que se venía produciendo desde el 2003.
¿Pobreza cero?
No. La distribución de la riqueza retrocede, la concentración en pocas manos aumenta.
Este es un dato muy alarmante, ya que este indicador señala sí la riqueza que genera el país se derrama de la copa hacía los sectores menos favorecidos, como afirman los defensores del libre mercado sin intervención del Estado. Es todo un desafio que los recursos no se queden en la avaricia infinita de los dueños del capital.
¿Desarrollar el país?
No, primarización de las exportaciones
Claro, un estado colonial, como pretende el presidente Macri, no puede darse el lujo de exportar productos con valor agregado, ya que ese no es el lugar que el mundo quiere para nosotros. Por eso, cambiamos producir harinas o biodiesel por exportar porotos sin procesar o aceite de soja.
El lugar de la Argentina en la Era Macri, es aquel que la Unión Europea quiere para nosotros, como aceptar el tratado de libre comercio con la Unión Europea sin hacer el debido análisis sobre en qué nos beneficiará a mediano y largo plazo, pero a sabiendas de que atará de pies y manos nuestra política económica soberana.
Un pueblo sin memoria esta condenado a repetir los errores una y mil veces.
A pocos meses de terminar su mandato, la única promesa que cumplió el presidente fue la de abrirnos de piernas al mundo, el resto fueron promesas vacías.
«Los frutos de la tierra, sin la industria no tendrán valor. Ni la agricultura ni el comercio serían, así en ningún caso, suficiente a establecer la felicidad de un pueblo si no entrase a su socorro la oficiosa industria. La importación de mercancías que impide el consumo de las del país, o que perjudican al progreso de sus manufacturas y de su cultivo lleva tras sí necesariamente la ruina de una nación.»
Manuel Belgrano, padre de la patria.