Yo, mudo.
Creo ser categóricamente, de pocas palabras, a veces por no ridiculizar el uso de la PALABRA, tan poderosa y especifica, pero es el uso y el abuso de ese poder que en muchos casos me hace detenerme, agregar un comentario podría como el aleteo de una mariposa, cambiar el mundo, solo que nos referimos a un eslabón mas directo en la teoría del caos, esta podría cambiarlo todo, desatar torbellinos de emociones de las más altas hasta las más bajas, me detengo a pensar como quien con una inyección vacila antes de penetrar la aguja en el cuello del oyente.
Es una opción, intervenir en las corrientes de pensamientos de las personas, y es que genera aveces de mi parte una especie de choque, hago un ejercicio, antes de decir algo siempre, una onda sale de mí y bien puede atravesar o chocar con el receptor, así determino si es receptivo, o no, si va a ser relevante, o no. Como discutir con alguien que tiene como punto ser voluntariamente un esclavo, o que no sospecha apenas los movimientos vortiginosos del espíritu, como no ser o parecer incoherente en una conversación siendo sincero al mismo tiempo, es ahí donde escojo el silencio.
Es la virtud de una obra, ella está ahí callada, reposando, cargada de un discurso y contrarias terquedades al mundo, pero, las personas podrán solo absorber lo que ellas quieran, podrán tergiversarla, parafrasearla…. distorsionarla, pero casi siempre disfrutarla.
Es como un post, está ahí, advirtiéndote, con un título y una portada, y sin embargo, pueden las personas salir huyendo de él si se pone todo demasiado denso u incomodo.
Son complejas las relaciones humanas, el relacionarnos, sin herir nuestras sensibilidades y activar nuestras resistencias es casi imposible.
Sobre todo porque dudo que sea el plan.
Arremolinarnos en debates me parece mucho más coherente, descubrir atreves de los ojos de otros, nuevos colores y formas que complementen mi paisaje.
Pero normalmente me vence el sentirme necio.
Si no es porque junto letras para depositar mensajes, si no esporque convino formas para hacer figuras, de seguro ya hubiese explotado en mil pedazos.
No todos los debates han sido infértiles, he aprendido y enseñado en la escuela de la conversación y lo he disfrutado mucho.
Cuál es la fórmula para decidir, intervenir o no, como lidiar con ser inapropiado, si incluso este manifiesto por ser tan personal genera resistencia en mi, decido igualmente compartirlo, por la poderosa razón de que es verdad, de que es mi realidad, y por lo menos por el bien de mis memorias, vale la pena.
-La economía de la palabra-
Temo llegar a estar totalmente mudo, a que el miedo arrastre mi personalidad, temo también a ser agente desestabilizador y perder la intensión de escucharme, pues creo que ya ha pasado.
Que somos combinación de alma cuerpo y espíritu, que en el mejor de los casos el alma evoluciona, el espíritu trasciende y el cuerpo transforma, de las decepciones al ego las emociones del alma, enfermedades las emociones del cuerpo, y este mutismo una emoción de mi espíritu, una capsula de pensamientos en este post, en busca y captura de una decisión que suponga evolución.
Por ahora seguiréconstruyéndome, manejándome entre saturación y manifestación,como el sol, en algún momento podre diluirme.
Lo que es seguro es que seguiré minando nuevas realidades, realidades calientes que enfríen las cotidianas y me expliquen el mundo cada día en una poesía más perfecta, seguiré combinando letras, barro, papel y mente.