Es una mañana fría, las nubes cubren la ciudad, el café está caliente y su vapor empaña los vidrios de la ventana, mientras tanto, te pienso...
Tómame o déjame, acelera o cambia el curso, arriésgate a amarme o simplemente suéltame. Tomo un sorbo de café y con ello recuerdo nuestras largas conversaciones nocturnas, las visitas inesperadas, las sonrisas y los besos compartidos.
Entonces, tómame, vamos, arriésgate...
Pero te siento distante, apartado, solitario cual lobo estepario, sin un adiós, duele el silencio, te has ido. Déjame, no aceleres, cambia el curso, no es el momento, he decidido soltarte, mientras tomo un sorbo de café, con mi vista fija en la ciudad, recordándonos...
-Ataraxia