Después de tantos años de pintar, a veces continuo con el temor de pintar a la mujer por miedo a "cosificarla", sin embargo, es inevitable al interiorizar no apelar a mi parte femenina siendo hombre. Esta mujer etérea es un intento de hablar de ella a través de la anatomía, sin convertirla en un objeto de deseo, sino en un sueño.
Óleo sobre tela
130 x 110 cm