Comparto aquí algo de lo que escribo, con lo que espero sea el primer post de un hilo de mi trabajo de escritura. Espero lo disfruten.
Mi viejo lado izquierdo se ha ido al fin y me ha dejado
a solas con el gemido de su aliento tornado en sombra.
Andaba a mi costado, tan rengo, por el sendero de costumbre
y con la espina, ya tan corva, de cargarse
a cuestas, tanto tiempo, sobre la cruz
que nos combaba los ojos de lástima y sin embargo,
siempre quisimos quedarnos algo más, lado con lado.
Del costado de la sombra me asalta, ahora, la sospecha
que me ve más adelante y espera, aún
en el sendero de costumbre.
Pero con él se han ido, de momento
los sitios familiares encontrados a cielo abierto
y el viejo hábito de andar por el sendero rengo.
Me faltan ambos y me he quedado, de momento
a solas con el gemido de su aliento tornado en sombra
haciendo torpes adivinanzas, sin mi viejo lado izquierdo.
(Bogotá / Junio 25 -2016)