En un lugar lleno de libros, la chica del vestido marino yacía sin perjuicios, años llevaban estos textos guardados y ahora eran cojines con letras decorados.
Nunca intentó por un rato leerlos, ni siquiera revisó si había un billete entre ellos, es como si fueran hojas blancas, que no merecen ser con lapicero rayadas.
Pero un día necesitaba contestar, algunas preguntas que surgen al cenar: ¿Es el brócoli un vegetal, o solamente es un pan que verde está?.
Se colocó a analizar, cuando esté comemos, caen boronas por el suéter nuevo, por eso debe ser un pan, al que le agregaron aguacate para ese color tomar.
Se distanció para leer sobre el tema, no quería quedar como buena ingenua, trato de sacar un libro claro, de aquellos que escucharon sus ronquidos hace un rato. Era tanto su desconocimiento, que todos los textos sobre ella cayeron, no tuvieron condolencia, ella había desaprovechado años de lecturas buenas.
El pobre perro la vino a ayudar, debía correr los libros con afán, tras este hecho ella aprendió a leer más, para sobre diversos temas instruirse sin parar.
Es fácil entretenerse con las nubes, pero si del cielo te aburres, lee más para que sepas si el brócoli es una verdura o un pan.
This is the story of a girl, owner of many books, but I did not read them, she always slept in the books. One day they asked him if the broccoli was a vegetable or a bread of flour. She ran to find the answer in the books, but the books about her collapsed. The dog came to help, since that day he learned that books should be used and not forgotten.
Always read ...
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Créditos
Margarita Palomino
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