Había una vez un mundo rosado donde dos galletas se encontraron....
Ella era una galleta festival de limón, a veces ácida otras veces agraciada, pero siempre con sonoras carcajadas.
Èl una galleta cocosette, alargado y delgado con un pensamiento avispado.
Un día los paquetes se abrieron al tiempo, este par de galletas se conocieron y amigos se volvieron.
Alquilaron un azul carro sin tener un rumbo acertado, querían viajar y la vida disfrutar.

Se fueron de paseo al hueco, un libro de un tal Caycedo de tiempos ochenteros, donde aprendieron sobre coyotes, viajeros y desorden.

Café prepararon con entusiasmo, pero no del instantáneo, evitaron endulzarlo para que las caries no estuvieran rondando.
Se sentaron a merendar en una roca verde fugaz, mientras las nubes veían pasar.
Al final del día cuando el sol se escondía, se tomaron de la mano como si se amaran desde tiempos lejanos, mientras el viento arrastraba las boronas, dejando ir los malos ratos.

La vida está llena de seres extraños, como estas galletas que hemos encontrado, donde una vez más demostramos que mientras haya amor el mundo será extraordinario.
Fin
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Créditos texto,
figuras galleta cocosette/festival
y fotografía:
Margarita Palomino.