No quiero que seas mi musa. Suficiente es con tenerte perpetua en mis pensamientos como para plasmarte también en mi obra ¡Ya eso de pensarte me sobra! Incluso sin quererlo lo hago, como ahora.
No me prestes cuidado que sólo busco llamar tú atención. Tenerme como un tonto no fue tu intención. De verdad no te culpo. No me creas cuando te diga lo que siento, seguro estoy mintiendo. Seguro dije menos de lo que debí decir. Reservando las palabras como si fuesen mi munición. Ellas me ayudaran a derrumbar el muro que hay entre los dos. Las palabras son un recurso ilimitado pero, tengo miedo de vaciar todo el cartucho en ti como un desesperado.