Si eres bueno dibujando de seguro no te falta quien te diga “regálame un dibujo”, si tuviera que hacer una lista de personas que me han dicho esto pues sería bastante larga.
Gente, dibujar no es algo que con suspirar ya esté listo, se lleva tiempo, esfuerzo y material, por lo tanto, cobrar por dibujar no es una cosa descabellada ni del otro mundo, si eres bueno en algo cobra por eso, en especial cuando tienes deudas que pagar y gastos que cubrir.
He tenido malas experiencias al momento de cobrar, hasta con buenos amigos, me preguntan qué porqué voy a cobrarle por un dibujo si eso no me cuesta nada, se sienten ofendidos. Y los que están dispuestos a pagar se quejan del precio y piden un descuento. Y esto no solamente me pasa a mí que soy ilustradora, muchos profesionales que deciden trabajar de manera independiente pasan por esto, un ejemplo es un músico, se topan con clientes que le dicen “¿Por qué vas a cobrar? Debería ser gratis, te conviene, así consigues más fama”, esa gente no sabe lo que cuesta hacer los arreglos, transportar los instrumentos, planificar los ensayos y coordinar toda la logística.
En mi caso necesito hacer un boceto, crear el line art, aplicar el color, pasar horas en frente de la computadora con mi Tableta grafica si es un dibujo digital, tratar de que el dibujo se vea los más exacto a la persona, además de eso cumplir con todas las exigencias, porque esa es otra, si vas a regalar un dibujo a alguien que está encima de ti diciéndote como debes dibujar, pues yo te digo que eso no vale la pena, y no olvidemos que los lápices se gastan y el papel se termina.
Con forme pasó el tiempo supe que si quiero hacer de esto mi trabajo no puedo restarle valor solo porque otros no saben apreciarlo, es mi tiempo lo que invierto y el tiempo no se recupera, así que lo mejor es sacarle el máximo provecho.