La tercera parte de tanto de esta serie de post como de mi tarea para la obra, fue, llevar un bitácora donde haría anotaciones e investigaría sobre la proyección y sobre todo en mi rostro y las estructura del mismo, también de las escala de tonos de piel, tanto del color en sí y las sombras.
Comencé por hacer un dibujo para nada objetivo de mis rostro, donde escribí observaciones de lo que sentía cuando tenía ataques de ansiedad y demás, utilice lápices de grafito, no me vino mucho en cuidado en las medidas, por ejemplo, de los ojos o el rostro en si mismo.
Para los siguientes dibujos de la bitácora, dibuje un cráneo de dos puntos de vista, uno frontal, otro de lateral, realice los dos dibujos con lápiz de sanguina (lápiz de óxidos naturales) fue un poco complicado para hacerle las luces y las sombras ya que no podía degradar el color en si ya que era un color solido, tuve que utilizar un pincel para difuminar los colores terrosos que caracterizan ese lápiz en especial.
Recorte el boceto que había hecho antes, ya que no quería desaprovecharlo, dándole cada uno de los pedazos que recorte y dividí cada parte del dibujo dando anotaciones de cada unos de los trozos, como también hice anotaciones de los colores que utilice para hacer la piel, futuras indicaciones para mí misma, al hacer el color piel con pintura al pintar la obra.
Y aquí hice un experimento con colores en pintura de acrílicos, mezclando colores, hasta llegar a colores que se asimilaran a mi tono de piel, tanto como mi tono de mi piel, como las sombras que se producen, al igual que los colores que se producen pero en la parte de mis ojeras, mi idea no era salir de la realidad, el color de la piel, ni mucho menos, mi intención principal era darle colores reales pero son ciertas exageraciones a la hora del sombreado.
Ya sin más que agregarles, me despido, esperando de todo corazón que les haya gustado, que se animen a comentar lo que sea de su preferencia y hasta la próxima.
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¡Adiós, chicos!