()
Un ecualizador (EQ) es una herramienta indispensable que ayuda a los ingenieros en audio a la hora de realizar una mezcla. Su correcto uso ofrece mejoras en el sonido y equilibrio a la música. También permite darle presencia a un instrumento o quitarle protagonismo, dependiendo del gusto, además de asignarle a cada sonido del tema un debido espacio en la canción, eliminando frecuencias innecesarias que perjudiquen al mismo.
Existen varios tipos de EQ, son los siguientes: Shelving, grafico, semi-paramétrico y paramétrico.
Por su lado, Shelving es uno de los más sencillos y se puede hallar en casi cualquier equipo, este EQ nos permite ecualizar solo frecuencias altas y bajas. Una desventaja que se tiene de estos ecualizadores es que amplifica frecuencias por encima o por debajo del audio audible, esto puede generar un desnivel en el sonido o daño a los parlantes.
En cuanto a los ecualizadores Gráficos, son muy comunes de encontrar en un estudio de grabación y es que permiten la manipulación de múltiples bandas, normalmente son de 7-31 bandas. Generalmente, un EQ Grafico permite subir o bajar la intensidad del audio entre 6dB y 15dB sobre una misma frecuencia.
Los Semi-paramétricos tienen la opción de seleccionar las frecuencias que queremos modificar, de esta forma es posible amplificar o disminuir la frecuencia que se desea. La diferencia entre el semi-paramétrico y el paramétrico es que este EQ no tiene la opción de modificar el ancho de banda. Una ventaja que tienen estos ecualizadores es que son baratos.
Los Paramétricos son parecidos al semi-parametrico pero estos permiten manipular la frecuencia central, el ancho de banda y la ganancia. Estos EQ pueden ser multibanda, permitiendo seleccionar 4 o más bandas, no obstante, el ecualizador paramétrico es un poco difícil de manipular y lleva tiempo adaptarse a estos dispositivos.
Al ecualizar un sonido este corta frecuencia del mismo, formándole cuerpo al tono. Es como esculpir una obra de arte. Pensemos en que el sonido es un pedazo de roca que debe ser esculpida y el ecualizador será nuestro martillo y cincel.
A la hora de utilizar un ecualizador se debe de tener en cuenta los dos tipos de ecualización que existen, estos son: Ecualización correctiva y ecualización creativa.
La Ecualización correctiva, como su nombre lo indica, te permita corregir errores de una grabación, ya sean ruido, vibraciones, etc. Pero ojo, se debe tener mucho cuidado al hacer este tipo de correcciones ya que puede perjudicar al audio y hacer que pierda su esencia, por eso es recomendable conseguir una buena grabación antes de empezar a ecualizar.
La Ecualización creativa te ayuda a organizar el instrumento, dándole un espacio en la canción. También te permite darle énfasis al sonido que desees, además de crear una sensación de lejanía o cercanía haciendo que el audio suene opaco o brillante.
Para una buena ecualización es necesario tener nociones de los resultados que se desean obtener, recuerda que ecualizar es la manera de mezclar todo el rompecabezas del audio en una sola pieza.