Es más bonita que ninguna,
la querrás de los pies a la cintura,
la amarás más completa que a la luna;
porque podría ser el mar y la espuma;
podría ser el cigarro y la que fuma.
Y sigue andando por las vías del tren,
cambia de cama y de andén;
porque no es de nadie más que suya
y no te echa nunca la culpa;
ella camina sonriéndole a los gatos,
aun con pantalones ajustados,
es libre como colibrí,
es del mundo y es de por aquí.
Y si tienes fortuna te la encuentras en cualquier café,
y puede prometerte volver;
te contará historias sin final;
se marchará, no la volverás a ver jamás
y dejará tu alma en paz.
-Dann Axkaná.
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