Hola.
Soy una mujer más dentro del montón, sólo que un poco más perversa, aunque de buen corazón.
Decidí llamarme por una razón muy simple: necesitaba ser yo, dentro del personaje que estaba intentando crear.
Ahora digo, que creé. Puesto que Arpía existe, sale de mí y en esencia es mi otra faceta. Mi verdadero complemento: la dómina que soy.
Antes de comenzar a aventurarte en mis cuentos de penumbras o en las distintas "atrocidades" que cometo, quiero contarte quien soy viéndome desde mi reflejo.
¿Por qué soy #dominatrix?
Muchas veces me han preguntado por qué soy ama o me han juzgado por serlo, sin siquiera preguntar. Y la respuesta es muy simple: lo soy, no lo elegí. Seguramente, habrás escuchado lo mismo de un homosexual, pero es la realidad.
Soy #Misstres (?) porque descubrí que Arpía me enamoró. La empecé a construir a mi imagen y la formé a mi manera.
En cada gota de carácter y en cada pizca de sensibilidad, descubrí que no estaba construyendo un personaje sino que estaba consiguiéndome.
¡Y sí! Lamentable, vivir en una sociedad retrógrada ha hecho que no me presente como Arpía ante el mundo, pero ¿para qué presentar tal hermosura a alguien que no está capacitado para verla?
¿Sabes algo? En Arpía puse la capacidad de ser feliz, de conseguir lo que se propone, de superarse, de ser relevante, de poseer lo que desee y de emprender cuando guste.
Esto dio como resultado, haberme hallara rápidamente pues es mi ADN y mi columna, es mi ser y la que me permite mantenerme erguida para decir: SOY YO, SOY ARPÍA.