Nunca es demasiado temprano para empezar a ocuparnos por la salud y apariencia de nuestra piel. De día lo ideal es aplicar pocos productos y que estos sean ligeros para evitar sentirnos con la cara recargada y poder lucir un maquillaje limpio. Lo principal es proteger nuestro rostro de los rayos solares, incluso en los días nublados.
Todas las mañanas yo sigo esta rutina:
Primero limpio mi cara con un gel limpiador que tiene pequeñísimas partículas exfoliantes. Este gel no reseca mi cara ni tampoco es grasoso. A veces lo intercambio por un jabón de glicerina si necesito una limpieza más profunda.
Luego, paso por todo mi rostro un algodón con agua miscelar. La que yo uso también tiene agua de rosas y es hidratante. Es ideal para terminar de limpiar el rostro y empezar a hidratarlo antes de la crema.
Después, aplico por toda mi cara una crema hidratante especial para pieles grasas la cual se absorbe sin dejar sensación oleosa. Es bastante ligera y solo la utilizo durante el día.
Por último, siempre aplico protector solar. A veces con factor 30 y otras veces uno con factor 50 que tiene un toque de color. Aplico suficiente cantidad para cubrir todo mi rostro y también mi cuello. Al final, si es necesario aplico mi maquillaje empezando por mi base.