SALMOS PARA TENER SALUD TANTO FISICA COMO ESPIRITUAL
Este hombre ha mirado a su alrededor y ha visto toda la maldad que lo rodea. También ha mirado a su propio corazón y reconocido que de ninguna manera es perfecto ante Dios.
Jehová, no me reprendas en tu furor,
ni me castigues con tu ira.
Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado;
sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
También mi alma está muy turbada;
y tú, oh Jehová, ¿hasta cuándo?
Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma;
sálvame por tu misericordia,
porque en la muerte no hay memoria de ti.
¿Quién te alabará en el Seol?
Cansado estoy por mis quejidos;
todas las noches inundo de llanto mi lecho,
riego mi cama con mis lágrimas.
Mis ojos se consumen por el pesar;
se han envejecido a causa de todos mis adversarios.
Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad,
porque Jehová ha oído la voz de mi llanto.
Jehová ha oído mi súplica;
Jehová aceptará mi oración.
Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos;
se volverán y súbitamente serán avergonzados.