Nos fuimos,
nos perdimos,
desaparecimos,
y nuestros cuerpos ahora son desconocidos.
Caminamos por diferentes caminos.
La ciudad, la lluvia, el aire, todo seguirá igual,
excepto “nosotros”.
Esa palabra que lo resumía todo pierde sentido,
y tratando de rescatar lo poco que queda,
en mi mente aún sigo juntando el “tú y yo”.
Que terco soy,
esta historia ya no está disponible
y yo sigo escribiendo tras el punto final.
Te fuiste hace mucho y yo te sigo escribiendo.
Sé que no volverás y yo te sigo escribiendo.
No servirá de nada y yo te seguiré escribiendo.