Las bandas invisibles nos detienen y nos quedamos allí. Cadenas que nos muestran todo el tiempo en qué medida somos realmente libres, y en qué medida estamos condenados a no poder cruzar cientos de límites.
Atado a los recuerdos, algunas personas se olvidan de vivir, se encierran en ese pasado pasado imperfecto, en situaciones que ya existían y ahora ya no existen. No puedes hacer tu regalo, sigue escribiendo tu historia. Es ese nudo que los obligó a quedarse con el lápiz y les robó su futuro. Cierran los ojos, no ven lo que los rodea. Se aferran a los objetos, elementos que se remontan a esos tiempos.
Rompe las cadenas, acaba con la rutina y haz todo lo que te guste hacer, sólo tú mandas en tu vida, solo tu puedes romper tus cadenas.
No dejes escapar la vida, no hay segundas oportunidades