Otra vez de regreso a casa. Hace una semana partimos a visitar a la familia de Gris y hoy estamos de regreso. Yo no pasé toda la semana allá, me regresé por un par de días para poder atender algunas juntas. Hoy les quiero compartir una canción muy especial para mi. Se llama "Stop This Train" y habla de cuando se deja de ser joven y deseas que el tren se detenga. Darse cuenta de que el tiempo va pasando, que algunas personas se van yendo de tu vida y que las cosas van cambiando puede ser doloroso, pero así es la vida. La canción es de John Mayer. Como dato curioso, según mi familia es la única canción que canto de manera afinada.
Voy a tratar de resumir mi día lo más posible porque solo me queda media hora. Hoy nos levantamos como a las 7:00 AM. La mamá de Gris tenía que ir a trabajar y el plan era que regresara por nosotros como entre 10:30 y 11:00 AM. Pero ella aún tenía mucho trabajo pendiente, le está ayudando a muchas de sus compañeras de trabajo a hacer sus declaraciones fiscales. Entonces su papá se ofreció a llevarnos.
En la mañana después de terminar mis pendientes salí a la tienda a comprar leche para el desayuno. Tomé estas fotografías.
Mientras yo salí, Gris empezó a preparar las maletas. Desayunamos y después terminamos de preparar todo. Por toda la ropa que compramos, regresamos con más cosas que con las que nos fuimos.
Teníamos que esperar a que la mamá de Gris regresara de trabajar, porque nos íbamos a ir en su carro, sí el que está abollado. Pasamos por la tía de Gris porque ella también nos quería acompañar, dejamos a mi suegra y emprendimos el viaje.
La casa de la familia de Gris, además de estar al lado de una iglesia, está al lado de una hacienda. Esta hacienda pertenece a una familia llamada Michel, que son dueños de Liverpool, una cadena de tiendas muy famosa en México. El día de ayer el esposo de la prima/mamá de Gris me estuvo contando que ellos (los Michel) han comprado muchas propiedades del pueblo y las han usado para plantar árboles de higo. Lo que está mal es que las compran muy baratas y aprovechándose de la necesidad de la gente, bueno ese es el chisme.
En el camino yo me fui adelante, es una de las ventajas de estar gordito. Me fui platicando con el papá de mi suegra. Es un señor algo especial, pero en general tiene buenos sentimientos. El es maestro jubilado, le pregunté que cuanto tiempo tenía jubilado y de ahí me platicó toooda su historia. Desde que salió de la escuela normal, hasta que se jubiló. Me platicó que primero trabajó en primarias, luego en secundarias y también trabajo en el sindicato. Fue interesante la plática.
Se me pasó rápido el trayecto, a pesar de que el señor iba manejando un poco lento por precaución y también porque el carro no tiene tanta potencia.
Me puse feliz al ver esta estatua, porque significaba que ya estábamos muy cerca de casa.
Llegamos a casa y desempacamos todo. Le metimos a las gatas su comida y limpié su arenero. Aquí también hace calor, pero no tanto como allá. Gris se puso a colgar y ordenar la ropa, yo llegué a avanzar con pendientes varios. Y como no teníamos nada de comida en la casa, bueno sí teníamos carne, pero estaba congelada, decidimos salir a comer. Pero primero hicimos un poco de hambre.
No estábamos seguros de a dónde ir, las opciones eran: comida china, alitas, sushi, pizza o hamburguesas. A mi no se me antojaba nada en particular, Gris lo que tenía es hambre. Decidimos ver si un lugar por el que siempre pasamos estaba abierto. Llevamos más de un año diciendo "hay que venir aquí..." pero siempre que pasábamos, ya habíamos comido en otro lado.
El lugar se llama Bull Burger, pero no por toros, por la raza de perros.
Es un local pequeño pero las mesas están bien. Son bancas de madera y en el techo tienen unas macetas con plantas. Gris se preguntó si las plantas eran reales o artificiales. Las vi de cerca y eran reales.
Además de hamburguesas venden hotdogs, sincronizadas, papas a la francesa (obvio) y aros de cebolla.
Nos gustó el logo.
Las hamburguesas.
Gris pidió una hamburguesa junior de queso y yo una especial de queso. Estaban muy bien preparadas.
También pedimos unos aros de cebolla, pero no nos los pudimos terminar.
Aprovechamos para pasar al super mercado y compramos algunas cositas.
Básicamente ese fue mi día, lo que podría agregar es que hoy mi papá me platicó que llevaron a otro jardinero en la mañana y ese jardinero dijo que cobraría 1,000 pesos a la semana, más o menos lo mismo que el otro. Creo que a los vecinos se les hará caro, pero dudo que encontremos a alguien que lo quiera hacer bien por mucho menos de eso. Además, pasó lo que me temía. La cuenta del agua llegó mucho más cara. De hecho, más del doble de lo normal. Les comparí eso a los vecinos y no me contestaron, me dejaron en visto.