Tengo miedo a estar sin ti,
sin refugio y sin color,
sin ternura y sin pasión,
sin tu frágil corazón,
no me dejes solo, amor.
Sólo pienso en abrazarte
hasta que la lluvia pase,
hasta que la luna brille
y tu piel sea mi piel,
y tus besos sean la calma de este cielo.
No me dejes solo, amor.
Si no estás en mi,
perderé el control
y el universo entero sentirá el dolor.
Todo pasará y todo quedará
y no seré más que una roca.
Sergio Dálma