We read a saying from Jesus that directly confronts human logic, since we constantly try to secure ourselves, protect ourselves, and above all, control the outcomes in order to avoid pain. We want to save our lives by accumulating as much security, money, or comfort as possible, along with the recognition that comes with it.
But this is where Jesus reveals a spiritual paradox and shows us that when we live for ourselves, we are actually losing what is most valuable. When Jesus speaks of losing our lives, he is not talking about giving up on dreams or anything like that; he is talking about surrendering the ego and ceasing to try to control everything, putting God first, at the center, and under the control of our lives. It is deciding by faith and certainty, according to the word of God, in the face of what seems uncertain.
When we decide to surrender and give control to the Lord Jesus Christ, that is when we find true fullness. What seems like loss to the world can be entirely eternal gain in the eyes of God and for us. Let's decide today to trust God and surrender to Him what we find difficult to let go of, and I can assure you that when you learn to let go, that's when you truly learn to live.
For whoever wants to save their life will lose it, but whoever loses their life for me and for the gospel will save it.
Mark 8:35
God bless you today and always!!!
Leemos una palabra de Jesús que confronta directamente la lógica humana ya que vivimos en todo momento tratarnos de asegurarnos, protegernos y sobretodo controlar los resultados para poder evitar el dolor y queremos salvar nuestras vidas acumulando la mayor cantidad de seguridad, dinero o comodidad así como el reconocimiento para tal efecto.
Pero aquí es cuando Jesús nos revela una paradoja espiritual y nos muestra que cuando vivimos para nosotros mismo realidad estamos perdiendo aquello que es sumamente valioso. Cuando Jesús habla de perder la vida no está hablando de dejar de soñar o algo similar, está hablando de la rendición del ego y dejar de tratar de tener el control de todo poniendo a Dios en el primer lugar, en el centro y bajo el control de nuestras vidas. Es decidir por la fe y la certeza conforme a la palabra de Dios ante aquello que parece inseguro.
Cuándo decidimos dejar y dar el control del señor Jesucristo es cuando hayamos esa verdadera plenitud, aquello que para el mundo parece pérdida, puede ser enteramente ganancia eterna delante de los ojos de Dios y para nosotros. Decidamos hoy confiar a Dios y entregarle aquello que nos cuesta soltar y te puedo asegurar que cuando aprendes a soltar es cuando realmente aprendes a vivir.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará
Marcos 8:35