En todo hay un poco de ciencia, en ocasiones hemos visto al cielo en algún atardecer tornarse de un color rojizo y nos hemos preguntado ¿a que se debe esto?
En tender como funcionan las cosas ayudara siempre a tener una mejor apreciación de estos eventos que ocurren en nuestro entorno. Expliquemos un poco, todo lo que podemos ver es gracias a la luz que se refleja sobre un objeto determinado y sin esta seria imposible captar imágenes de nuestro alrededor.
Seguramente más de una vez hayáis escuchado la expresión: “vemos el cielo azul por los océanos".
En realidad esto es falso y lamento desilusionaros, la fuente de luz que poseemos de forma natural es la proveniente del sol y es categorizada como "luz blanca", es decir, no es de un color concreto sino de la composición de todos los colores que forman el arcoíris y cuyos colores se ven definidos por las longitudes de onda de cada uno.
¿Por qué vemos el cielo azul? Es simple, la luz que atraviesa nuestra atmósfera choca con las moléculas de nitrógeno y en un proceso donde se absorbe la mayor parte de las longitudes de onda que conforma la luz blanca se refleja este tono azulado. En el caso de los atardeceres, La luz de color azul se dispersa en todas las direcciones por igual y es la luz que nos llega a nosotros en la superficie. El resto de componentes, es decir la luz “menos azul”, continúan su camino e inciden en las nubes, iluminándolas por su parte inferior.
Por la tarde, debido a que el Sol está bajo, sus rayos recorren hasta 10 veces más atmósfera hasta llegar a nuestros ojos. Cuánto más bajo esté el sol en el horizonte, más atmósfera atravesará en su recorrido y más se potenciará este fenómeno, Así, los tonos azules sufren tal dispersión que no llegan a nuestros ojos mientras que el naranja, rojo y amarillo sí, dado a que las longitudes de onda de estos colores pueden llegar mas lejos.