Expresaré cada emoción que provocas en mí. Debo ser sincera y confesarte cuán agradecida estoy al ser partícipe de este, mi más grande amor.
Lo admito, yo también lo dije;
❛Nunca tendré un amor a distancia, no es posible amar de esa manera❜
Y sin pensarlo, llegas a mi vida a moldearla como sólo tú sabes hacerlo, aunque estés a miles de kilómetros de distancia, en el día permaneces en mis pensamientos y en la noche apareces en mis sueños, provocando así, mi alegría desbordada en cantidades singulares.
Te confieso, nunca había sido tan feliz, hasta que te conocí, de casualidad apareciste en mi camino, desde ese instante, supe que no quería a nadie más, agradecí a la vida por tan gratificante regalo, tú.
Por ahora nos encontramos lejos, aunque podamos ver el mismo sol y la misma luna, justo ahí, ocurre un eclipse testigo de nuestro amor.
Muchos piensan que es algo incoherente, amar a alguien que no conoces, que tan solo sabes que existe. Pero, ¿sabes? No me arrepiento de haberte conocido, trajiste contigo tu felicidad, tu hermosa sonrisa que día a día anhelo contemplar y contagiarme de ella.
Eres vida, amor, luz, resplandor, fulgor y el reflejo de un contiguo pero seguro futuro, el estar unidos en esto lo hace más sencillo, logramos vencer a la distancia; malévolo espectro que se refugia en el egoísmo, ingratitud y la ambición.