El mayor tesoro que tenemos todos en esta vida es el aprendizaje que llevamos en la sangre, ese aprendizaje o conocimiento lo aprendimos dentro y fuera de casa, es un tesoro que nadie jamás podrá robarnos.
Hay tesoros que guardamos muy profundamente y yo guardo uno que muchas veces me hubiera gustado evitar, pero sin ese tipo de aprendizaje no hubiera sido capaz de convertirme en la persona que soy ahora.
Sí bien es cierto todos somos seres imperfectos, yo me fijé en la persona más cotizada y deseada...
Mi ambición era tan grande y cuando tomé la decisión de elegirlo a él, fue algo que me llevo a ser la persona que pocos tienen el placer de conocer. Es cierto que cuando dicen: "una vez entrando no hay vuelta atrás"; desafortunadamente a mí me pasó con mi primer amor, escuché muchos comentarios negativos de su persona, y yo como la persona que hace caso omiso decidí continuar...
Esa persona estando a mi lado no resultó ser la persona que todos describían, conmigo digamos que fue diferente, conocí más que todas esas mujeres, mi error fue confiar en la persona incorrecta, pues gracias a ella me convertí en una persona sumamente desconfiada.
Esa persona terminó con una relación estable y feliz, a la vez terminó con una amistad de años..