Voy camino del olvido.
Voy camino del olvido
por estos rumbos llaneros,
midiéndome mil sombreros
a ver si hallo el más lucido.
Eso de ser mal querido
con un veguero no cuadra
y aunque haya un perro que ladra
saliéndole en su camino,
eso le importa un comino
y no le altera la escuadra.
Alguna negra me espera
con ansias en mi vereda
para que su rosaleda
adorne mi primavera.
De ella solo yo quisiera
su dedicada atención,
y que a mi blanda ilusión
corresponda en todo instante
mientras mi cuatro anhelante
la obsequia con su canción.
El olvido queda lejos,
pero lo voy a alcanzar
sin que te tenga que odiar
ni procure enconos viejos.
Entre bozales y rejos
que me encuentre en la sabana,
hallaré cada mañana
razones para quererla
y como mi linda perla
adornarla con la grana.
Un amor para olvidar
es lo que en verdad ansío
porque este corazón mío
nunca se quiere cansar.
Sé que la voy a encontrar
en mi largo recorrido,
y para tu amor perdido
habrá un recuerdo sereno
pues sin rencor ni veneno
voy camino del olvido.