¡Cuando quieras renunciar, piensa en lo que te inspiró a comenzar!
Les cuento esto a modo de anécdota reflexiva.
El motivo por el que muchos jóvenes (incluida yo) sigue en el país, es por continuar los estudios; porque de alguna u otra forma sabemos que si nos vamos del país, perderemos todo lo que hasta ahora hemos logrado.
Sin embargo, el estrés diario, la preocupación por el mañana, el miedo a no tener escapatoria, el sentimiento de estar en una cárcel sin libertad condicional y el hecho de que la vida es un juego de azar, me ha obligado a pensar en desertar.
Es allí donde comienzo a colocar en la balanza los pros y los contras de irme o quedarme.
Estudio la carrera de mis sueños, pero aún me faltan años para graduarme. ¿Qué hago Dios? ¿Qué hago?
Y justo allí, en ese momento de angustia, recuerdo la vida de una de las mujeres de la historia que más admiro, Marie Curie, la primera persona en recibir 2 premios Nobel en Física y química, a pesar de la complicada vida que hasta ese momento había tenido; con la pérdida de sus propiedades y fortunas durante las sublevaciones nacionalistas polacas; el fallecimiento de su hermana y su madre, y el consiguiente cuestionamiento de su fe católica; con la prohibición de los estudios en una institución regular por el hecho de ser mujer (teniendo como una opción, estudiar de manera clandestina en una universidad flotante Polaca); y trabajando 2 años como profesora particular para poder pagarle la universidad de medicina en París a su hermana, para que luego ésta hiciera lo mismo por ella.
Durante todo este tiempo, Marie continuó instruyéndose por su cuenta y un tiempo después pudo irse a París a continuar sus estudios de física; estudiando durante el día, y trabajando durante la noche. Obtuvo la licenciatura y un segundo título en Matemáticas, y posteriormente obtuvo un doctorado con mención Cum Laude. Aportó grandes ideas a la ciencia y hasta el día de hoy la recordamos como una de las mujeres más influyentes de la historia científica.
Y es aquí cuando me digo y le digo a todos los que están pasando por una situación similar: Si fuese fácil, no valdría la pena. Recuerda que te motivó a iniciar y síguelo recordándolo hasta que logres tu cometido.
Y anexo aquí las palabras que sabiamente un amigo me regaló, al comentarle lo mal que me sentía por estar dándome por vencida.
¨Aún no hay chance de perder. Hay que reinventarse y volver a vivir los sueños, para obligarlos a que respondan a la realidad. Nosotros los de entonces, ya no somos los de antes¨
Nunca te des por vencido, porque las adversidades son solo son parte del camino, más no tu destino.
Esta es mi entrada a un concurso de escritura libre. Espero que los haya motivado a continuar y que cada vez que piensen en renunciar, recuerden estas humildes palabras y sigan adelante ;*
Gracias a por incentivarnos a escribir
Si quieren participar, aquí les dejo el link: con las pautas