La preciada estatuilla que reconoce a los mejores actores, directores, productores, técnicos y escritores del cine cada año está hecha del mismo oro que los telescopios que utiliza la NASA desde hace 35 años para ver galaxias, así como en sus satélites geostacionales de operación ambienta y en las cámaras de infrarrojo del Hubble.
Este material funciona para reflejar las longitudes de on da infrarrojas de la luz, lo cual ayuda a detecta
r cuerpos celestes muy lejanos. Otra ventaja es que el oro no se oxida o maltrata jamás, lo que hace que la estatuilla siempre luzca impecable.