Hoy día de los enamorados, queridos románticos, les recuerdo que lo prometido se convierte en deuda cuando se trata de escritos, poemas o relatos; las palabras son por ende tinta indeleble. Por ello, tengo el placer de presentar por cuarta semana consecutiva, un nuevo artículo en mi sección de los días miércoles titulado: Amores Paulatinos - Ella. Dedicado a todas esas personas quienes aman con dicha y principalmente, con corazón.
te recuerdo como todo sueño,
del que nunca se despierta.
Puedo ver tus cabellos en mi alcoba,
y me encuentro algo lloroso,
por tantos amores que matan verdaderamente,
Y por tan pocos que viven la eternidad.
Odio el silencio entre ambos,
me hace envidiar al mudo, al que no habla,
tanto que decir, pero tanto que callar,
después de noches tan narradas y vivas,
como tú cuerpo, un dulce manjar;
el que me saciaba de noche y me cazaba de día,
como un depredador en una jauría.
encontró a un hombre, al que le arrebato su muerte,
Y concibió un amor sin precedente que se mantuvo a flote,
con bajos, altos, historia y romance inerte.
El hombre por su parte, se dedicó a acogerle,
quién por más mortal, ha tenido el placer de querer,
con tus abrazos y besos que me has de concederle,
fantasías en pensamientos y caricias.
Bendiciones bien marcadas en pétalos de rosas,
como tu perfume único, mi aroma a engrandecerle.
Mi error fue dejarte...
y ha de ser cierto, pues la odio y la amo al mismo tiempo,
por haberla dejado en el olvido,
por haberme quedado sin ganas de quererte.
Pero querido lector, si usted pregunta que todavía la amo,
le diré mil y un veces, lo sigo haciendo,
por aceptar mis locuras como suyas,
violar mi mente y cuerpo, como lo hizo Romeo a Julieta,
en ese carnaval del 14 de febrero.