Un ejemplo, un día todo es perfecto, logramos hacer algo muy importante la gente a tu alrededor te hace cumplidos y te encuentras realmente entusiasmado; cuando estamos en estos momentos cualquier cosa es posible, la felicidad nos inunda pero en estos momentos cualquiera puede experimentar: que lo que sube tiene que bajar.
Entonces ¿cómo puedes mantener el entusiasmo cuando miras alrededor y no hay nada porque entusiasmarse?, tu estado de ánimo cambia no hay nada que te alegre y tu mundo se pone gris y así pierdes la oportunidad de ver que en tu mundo gris hay cosas a tu alrededor que podrían estar brillando. Primero que nada debes entender que dando importancia a otros aspectos insignificantes vas a influenciar en tu manera de ver el mundo, si tú ves algo y piensas que es aburrido, que no es interesante e importante; tu cerebro lo va a registrar así: como un estereotipo y le darás muchas razones para que todo lo considere aburrido, por lo contrario si piensas que es interesante diferente y divertido tu cerebro encontrara evidencia suficiente para creer lo que es.
Así que por eso no pierdas la oportunidad de someterte y divertirte, estar cada momento de tu vida positivo, entusiasmado y así el entusiasmo te llevara a realizar el trabajo con vitalidad. De una forma que además nos satisfaga y nos divierta es enfocar los retos siempre desde el lado positivo.
El entusiasmo no tiene ni color ni edad, por eso tu estado de ánimo depende de la manera en que estás percibiendo las cosas, a que le estás prestando atención; tú decides cómo ves al mundo y en que te estás enfocando.
Decide vivir con entusiasmo….

