CANCIÓN PARA TUS OJOS
Ojos de mi amada
untados de dulzura inmarcesible,
¡ojos luminosos...!
Espejos de tu alma inmaculada.
Una sola mirada
me contagia la luz de tus entrañas.
Si me miras siempre,
colocaré mi amor en tus pupilas
y tu voz en mi esperanza.
¡Mírame!... ¡Mírame! Largamente...
¡quiero que tus ojos se graben en mi vida
y me sigan mirando más allá de la muerte...!
Ojos infinitos...
Ojos de añoranza que trazan mi destino...,
abiertos cual la aurora que trazan mi destino...,
con su rocio florido... fertilizan mi amor.
Ojos que parecen sonrisas de los niños...
Como rayos de luna,
como mis pensamientos.
Yo los veré cerrados cuando vele tu sueño,
y soñare contigo el despertar del tiempo.
Cuando mires ansiosa el trigal que madura,
comprenderás entonces mi esperanza añorada.
Tendré tus negros ojos, que serán mis estrellas,
y ya tendré tus manos.
Y tú tendrás mi vida millonaria de ensueños.
¡Y tu grácil presencia
con mi dicha alcanzada
sumergida en mi alma...!