¿Quién y con quién traerá el destino?
Ya nunca nos pondríamos al día.
Que la lealtad mantenía encadenados.
En la habitacion esta vieja y mi desgarrada.
Y hubo un punto de inflexión: la cabeza.
¡Y nadie en el mundo!
Miente contra la mentira, y no hay nada que cubrir aquí.
Su línea de no retorno es su límite personal.