LA CEGUERA
Saludos apreciados Steemians, desde Barquisimeto, Venezuela el tema que presento a continuación me afecta directamente, la señora Isabel, mi madre, tiene 82 años, posee una lucidez impresionante y una voluntad férrea. Hace diez años comenzó a presentar problemas serios a nivel visual: visión borrosa, lagrimeo constante, dolor ocular, foto sensibilidad y reducción progresiva del campo visual al principio le afectaba solo el ojo derecho, recibió atención médica especializada desde el principio con el tratamiento al pie de la letra, lamentablemente perdió la visión de ese ojo y casi inmediatamente se le acelero el deterioro que venía arrastrando en el ojo izquierdo con la misma consecuencia.
Esta nueva realidad nos produjo variadas reacciones, unas de pesar, otras de rabia pero la más importante de todas fue y sigue siendo la manera en la cual ella tomo su nueva condición y gracias a esta su familia ve la vida de una forma diferente, Isabel acepto su condición con una fortaleza y una entereza dignas de admirar, no se deprimió y aun se involucra y participa en actividades domésticas, sobre todo en la cocina. Amasa y arma las arepas para las tres comidas, pica aliños, pela papas, monda ajos y esmecha la carne y nos ayuda a amarrar las hallacas en navidad.
La entereza y el hecho de no quejarse pese a su condición produjeron en todos nosotros un mayor respeto y admiración por quien es sin duda alguna pilar fundamental de nuestra familia, y sirvió para despertar conciencia entre sus hijos debido a que la causa fundamental de su ceguera es genética y comienza a manifestarse alrededor de los cuarenta años
Mi mama tenia por tradición confeccionar una almohada con su funda bordada con las iniciales para cada uno de sus nietos, la cual era entregada a más tardar quince días después de nacidos, y pese a su gran limitación al momento de nacer mis hijos, su abuela les hizo su almohada pero sin bordar la funda y a sus seis años todavía duermen con la almohadita que les regalo la abuela Isabel y cuando la visitamos entre los dos la ayudan y están pendientes de lo que ella pueda necesitar.
A mis negritos los vio recién nacidos, pese a que no los ha visto crecer, los reconoce hasta por la pisada. Se le ha aguzado el oído y a todos los que visitan la casa apenas los escucha los llama por su nombre así vayan de vez en cuando, ha dejado de ver lo que le rodea pero tiene un archivo inmenso de imágenes en su mente que la mantienen conectada con todos nosotros y esos recuerdos deben ser a todo color y en alta definición que hasta podría pensar que ella no esta ciega y que en un sentido figurado el ciego soy yo.