La cirugía virtual y los simuladores permiten aprender a tratar un incidente cerebrovascular o un ataque al corazón, retirar una vesícula o ser partícipe de un parto con dificultades sin poner en riesgo la vida de los pacientes.
Utilizando una computadora o con modelos anatómicos que sangran, respiran y hablan como si se tratara de pacientes de carne y hueso, los simuladores han penetrado con fuerza en el mundo para auxiliar al personal de salud a experimentar técnicas y progresar en protocolos antes de aplicarlos sobre pacientes reales.
Un ejemplo de ello es un estudiante de medicina que en la práctica aún no está preparado para atender una cirugía de vesícula puedee practicarlo sin miedo al error.
Los simuladores pueden ser programados para recrear situaciones reales, como una intoxicación, un ataque cardiaco o cualquier otra contingencia de riesgo, permite que los médicos o estudiantes de medicina puedan colocar en práctica sus destrezas y habilidades.
El objetivo es subyugar los errores médicos y acrecentar las posibilidades de supervivencia de los pacientes.
La idea es desplegar el volumen de respuesta de los médicos ante situaciones críticas de toma de decisiones para certificar la seguridad del paciente y equipos.