Cuando el cristianismo con las Cruzadas chocó contra las culturas árabes, estos pueblos cerraron el paso a los predicadores y mercaderes de Occidente; entonces Europa quiso abrir una ruta hacia el Oriente navegando por el Occidente, en una misión que hoy se consideraría más incierta y peligrosa, que viajar a uno de los planetas del sistema solar.
El personaje que realizó tal hazaña fue Cristobal Colón y aunque nunca supo de su descubrimiento, él abrió las puestas al más grande acontecimiento en la historia de la humanidad.
América fue un continente que alucinó al mundo entero. América era exótica hasta más allá de la imaginación. Los cronistas europeos decían que eramos gigantes, que teníamos patas de perro, que carecíamos de alma racional y que adorábamos a demonios.
Aquella historia, esta historia que sigue siendo la misma, tuvo un momento culminante un día como hoy, 3 de agosto de 1492, cuando de Puerto de Palos, en Huelva, salieron 3 carabelas con rumbo incierto al mando de Colón.
América fue el continente de la riqueza sin límite, del dolor inhumano. de las gestas heroicas, de la lucha y la esperanza. Y hoy, cinco siglos más tarde, seguimos siéndolo.