En esta oportunidad quiero conversarles de uno de mis anhelos y sueños cuando era niño, siempre quise ser parte de las fuerzas aéreas de mi país me llamaba la atención volar pero al mismo tiempo arrojarme desde grandes alturas en paracaídas.
Hoy me dedico a algo totalmente distinto a esa actividad espero algún día poder cumplir el sueño de poder lanzarme en paracaídas. Ahora voy a hacer una breve historia del extraordinario invento del paracaídas.
Nadie sabe exactamente cuándo se inventó el paracaídas, la idea de lo que hoy llamamos paracaídas es muy antigua Chin Shih Huang Ti, gobernaba en China hace 2100 años. Se divertía saltando desde la Gran Muralla con una sombrilla abierta sobre la cabeza, la sombrilla hacia más lenta la caída del emperador, nunca se hizo el menor daño.
Sebastien Lenormand construyó un paracaídas de 4 metros, lo probó en 1783, saltando desde una torre. Pretendía haber inventado un artificio para escapar de las casas de pisos incendiadas.
Algunos años más tarde, intrépidos aeronautas comenzaron a saltar en paracaídas desde sus globos. A veces, sólo llevaban el paracaídas cómo protección por si el globo se les incendiaba.
Ahora bien hagamos un recuento de cuál es el funcionamiento de los paracaídas, un paracaídas abierto se parece a un gran paraguas, cuando un paracaídas cae hacia el suelo, el aire que tiene debajo lo empuja hacia arriba. Este empuje da lentitud a la caída.
De la parte del paracaídas que puede compararse a la tela de un paraguas, cuelgan unas largas cuerdas. Estas cuerdas van atadas a unas correas que rodean el cuerpo del paracaidista. El paracaidista se pliega formando con él un pequeño paquete. Se ata a la espalda del paracaidista, cuando el paracaidista salta al aire, por lo general desde un avión, tira de una cuerda llamada de abertura.
Así es como se abre el paracaídas, a veces la cuerda de abertura está sujeta con un gancho en otra cuerda que hay a lo largo del interior del avión. En este caso,
el paracaidista tira automáticamente de la cuerda de abertura al saltar.
La fuerzas del aire abre el paracaídas y le da su forma de paraguas al tiempo que frena la caída. Aún así, el paracaidista llega al suelo a una velocidad de 24 kilómetros por hora, es algo parecido al salto desde un carro en movimiento.
A veces se atan paracaídas a la cola de ciertos aviones grandes y rápidos, los paracaídas se hinchan de aire detrás de los aviones, de este modo dan más lentitud a su aterrizaje.
Espero que de alguna manera este post les haya agradado y haya sido entretenida su lectura.
Me despido hasta una próxima oportunidad estimados amigos.