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Cuándo el sufrimiento, el infortunio y la enfermedad tocan a nuestra puerta, y la impotencia de no solucionarlo al momento a muchos nos hace pensar que lo malo que nos pueda sobrevenir tiene su origen divino. Y si no es así, y si Dios no es el culpable de nuestras enfermedades, sufrimiento, o de algún accidente que hayamos tenido? Tiene la Biblia respuesta para ello? Tiene la enfermedad su origen en Dios, se complace Dios de nuestro sufrimiento.
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Durante milenios, la humanidad pensó que las enfermedades tenían su origen divino, aun en los tiempos de Yehshua, todavía seguía manteniendo esta forma de pensamiento. En la edad media se conservaba esta doctrina, y hoy? Que cree usted, muchos piensan que si pero y usted amigo lector, aún sigue pensando que Dios tiene algo que ver en tu sufrimiento, o algún infortunio que te haya sobrevenido?
Si tu respuesta es “SI”, detente un momento y piensa en esto: Si así fuere y las enfermedades tienen su origen en Dios, y Él es el culpable de nuestra desdicha, qué sentido tiene que Yehshua sanara a los enfermos durante su ministerio, no hubiese sido mejor dejarlos bajo el justo castigo divino?
Déjame decirte que cuando sufrimos, no es porqué Dios nos esté castigando por algún pecado cometido y en esto el mismo Yehshua respondió acerca de un hombre que había sido ciego de nacimiento: “Ni este hombre peco, ni sus padres” (Juan 9:3). Por tanto debemos renovar nuestra mente cada día en las Escrituras, para que nuestros pensamientos se ajusten a la manera como Dios mira este asunto.
Por supuesto Yehshua sano al ciego y demostró con ello que la forma del pensamiento judío de la época en este asunto era errónea. Y tener conocimiento de que las enfermedades no tienen su origen en Dios es motivo de esperanza para aquellas personas que tienen alguna enfermedad terminal, pues pueden abrigar esperanza en aquel que los puede sanar y cambiar el curso de su vida mediante y milagro que ponga fin al curso y desarrollo normal de alguna enfermedad mortal.
Ahora que sabemos de qué Dios no es el culpable de nuestra enfermedad y sufrimiento? Quien entonces tiene la culpa?
En el corazón humano se encuentra la respuesta: En su perversidad, en su engaño, en su codicia, maldad y odio.
En estar en el momento y lugar equivocada para ser víctima del infortunio.
En quebrantar los principios del reino. Dios nos dejó una guía para que fuera lámpara a nuestros pies, para ser librados en el día malo y del lazo del cazador
Muchas enfermedades son el resultado, del stres, el afán, la ansiedad, la mala alimentación, de comer aquello que sabemos que es perjudicial para nuestra salud. Como por ejemplo las bebidas gaseosas aumentan muy considerablemente el riesgo de padecer de diabetes y obesidad.
Espero que esta reflexión, sea de bendición para tu vida, y no te olvides de dejar tus comentarios. Más post similares en
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