Así pues, mis rimas vuelven con más orgullo
se convirtieron en algo inimaginable
al saber que mis labios tocaron los tuyos;
aunque todo este amor sucedió en mi imaginación
no voy a negar que si me amaste
porque sentí tu fuego quemarme con tanta pasión
como solías hacerlo tan bella, tan hermosa
como mi cielo, como mi dulce sol.