Bueno todo comenzó hace algunos años, estaba la chica ahí parada (buena moza por cierto) ella me abordó, yo como hombre que acostumbra a abordar no a que me aborden por u instante me sentí algo nervioso, estaba ella preguntándome acerca de mí, yo por dentro pensaba un sinfín de cosas escenarios que al final no llegaban a un final feliz (al menos para ella), ya todo se iba dilucidando, en fin intercambiamos numero telefónicos para un próximo encuentro.
Así pasaron los días y aunque me sentía algo aburrido entre las preguntas de rigor, que haces?, que te gusta hacer?, que harás mañana? Y ese poco de preguntas estúpidas que acostumbramos a hacer cada vez que se trata de cortejar a el sexo opuesto, llego el momento de ponerse serio y tratar de arreglar el próximo encuentro pero esta vez a lo intimo (cosa que quedo solo en teoría) entre excusas y según textos que no llegaban o llegaban a destiempo el interés fue mermando.
Ahora después de unas semanas de desconexión sideral completamente interplanetaria resulta que a susodicha ha vuelto, esta vez para decir que si quiere algo serio y no sé cuantas sandeces mas, después de miles de desplantes ahora si va a venir y decirme otro millón de excusas baratas, ahora es aquí donde yo me pregunto, ella me quería para qué? O yo la quiero para qué? Lo cierto es que eso que yo quería antes ya no lo quiero, como si se lo dije, si nos vemos (de casualidad) bien y si no también. y ahora me pregunto que fue todo esto que paso?