Y en el perchero de los últimos días.
Todo lo que de repente se puso caliente y relleno...
Viviendo no para mí, para Dios.
Tan cruelmente juega el tiempo con nosotros.
Y en el perchero de los últimos días.
Todo lo que de repente se puso caliente y relleno...
Viviendo no para mí, para Dios.
Tan cruelmente juega el tiempo con nosotros.