O de nuevo... así que, por cierto mañana,
Cuando empiezas al cielo
En su santo amor por ti
Fue el mismo carrusel.
No te conocí, y no te amé.
No puedo dejarte ir, bueno, de ninguna manera...
Prepararon rifles y comenzaron a dispararle.
Encontrarás otra forma de mejorar.
Que no soy como todos, no como todos.
Pavimentar la carretera entre arboledas de peonias,
Y le da generosamente el collar al que tiene la cara brillante.
Porque viviendo hasta un cabello gris profundo.
Solo yo te tomaré las manos.
Juntos para defender sus posiciones y sus fronteras,
Nos convertimos en extraños
Tú y yo no nos hemos visto en años, probablemente veinte.
En la habitacion esta vieja y mi desgarrada.
Tu aliento helado
Y todas las mañanas trato de encontrarte un taxi,
Crujido detrás de la ventana de la cerca.
Volví a hacer la felicidad.
Somos adultos, ¿no es así?
Amabilidad y fe humana!
No me importa, quiero caminar.